¿Cuándo es obligatorio darse de alta en autónomos?

Cómo facturar pequeños trabajos como autónomo
 

 

 

El autoempleo es una alternativa al mercado laboral y al iniciarse una actividad por cuenta propia surge la primera duda: ¿cuándo es obligatorio darse de alta en el régimen de autónomos y pagar la cuota de Seguridad Social? 

El autoempleo. Una alternativa al mercado laboral

 
El mercado de trabajo y la economía en general están cambiando a pasos agigantados y cada vez surgen más oportunidades para tareas muy concretas y especializadas.

El autoempleo, trabajar por cuenta propia, es una opción cada vez más utilizada.  Hay personas que se encuentran más cómodas sin depender de un jefe directo y organizando sus propio sistema de trabajo. Otras eligen esta alternativa ante las dificultades de acceder a la contratación laboral tradicional, bien por su edad, por tener horarios incompatibles con los habituales en las empresas, o porque empiezan proyectos como emprendedores.

Un periodista que quiere hacer un blog especializado, un técnico que va a montar un servicio de reparaciones, una traductora, o un electricista que va a iniciar su propio servicio de instalaciones.

Cuando todos ellos comienzan su actividad y tienen la posibilidad de empezar a facturar a los clientes por su trabajo, surge la gran duda.
 


 

¿Cuándo es obligatorio darse de alta y pagar las cuotas de Autónomos?

 
En teoría, la respuesta a esta pregunta debería ser clara y no dejar lugar a dudas, pero como vamos a ver, no es así.

 

¿Quién se considera como trabajador autónomo?

 
La norma que regula el Régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores autónomos, el Decreto 2530/1970, de 20 de agosto,  lo define de este modo:

Se considera trabajador por cuenta propia o autónomo aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas.


 

 
 

Vemos por lo tanto, que el autónomo desarrolla su actividad de forma personal, directa y habitual y es en este último concepto, el de la “habitualidad” donde está la clave para saber en qué momento uno tiene que darse de alta como autónomo: ¿qué se considera actividad habitual?

 

¿Cuándo se considera que una actividad por cuenta propia es habitual?

 
¿Es una actividad habitual trabajar los fines de semana por cuenta propia? ¿y si solo trabajo unos días al mes, pero con ello ingreso lo suficiente para ganarme la vida?

Llamamos a la Seguridad Social para informarnos y saber cuándo es obligatorio darse de alta en autónomos.

Cuando se hace una consulta telefónica a la Tesorería General de la Seguridad Social la respuesta es ambigua y te remiten a lo establecido en la ley, que es lo que hemos mencionado anteriormente.   Si acudimos a la oficina de atención que nos corresponda por el domicilio, las respuestas ya son más concretas, y siempre según el tipo de trabajo en concreto al que nos vayamos a dedicar.

Después de consultar con un responsable de información, nos confirmó que la clave para considerar a una persona como autónomo reside en que se desarrolle la actividad de forma personal, directa y habitual, como señala la ley. Además especifica que no hay excepciones en función del tipo de actividad, gremio o ingresos. Sin embargo, sí explicó a esta periodista una opción si tus rentas son pequeñas: las actividades marginales. Se consideraría exento de darte de alta como autónomo en la Seguridad Social si la actividad económica que realizas no constituye tu medio fundamental de vida. (Eso sí, no estarías exento de darte de alta en Hacienda Pública, ya que todas las actividades económicas que realices deben ser declaradas).

Lo mismo sucede si llamas a Inspección de Trabajo. La persona con la que hablamos nos dijo expresamente: “Si realizas cualquier actividad continuada es obligatorio que te des de alta en el régimen de autónomos, que es lo que dice la norma”.

Hasta aquí está claro, el problema surge al comentarle que son trabajos que realizas de forma esporádica, que no superan el Salario Mínimo Interprofesional Anual (SMI), es decir, actividades marginales según la Ley. Entonces deja entrever que sería un caso distinto, pero no con la misma firmeza de antes, al hablar de una actividad continuada. Finalmente, dejó claro  que ellos sólo aconsejan: “Nuestra consultas no son vinculantes” y terminó remitiendo a un abogado laboralista para dudas concretas.

Entonces, la chica del  blog, el fotógrafo y el músico ¿qué deben hacer para cumplir la ley?

 

La jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre la obligación de darse de alta en autónomos

 
Existe jurisprudencia a la que se puede recurrir para saber qué ha dictaminado el Tribunal Supremo en otras ocasiones. En concreto, en la sentencia del 29 de octubre de 1997, se pronunció sobre el significado del requisito de habitualidad a la que se refiere la normativa vigente sobre Seguridad Social para darse de alta en el Régimen Especial de Autónomos.

Tanto en esta como en otras sentencias del Tribunal Supremo, el requisito de habitualidad se basa en los ingresos obtenidos por la actividad económica realizada, de tal manera que si no se supera el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), no existiría la obligación de darse de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social.

Esta interpretación de la jurisprudencia es la que permite que personas que realizan actividades puntuales, por las que reciben al año menos de 9.907,80 € (SMI anual en 2017) no se estén dando de alta en autónomos en Tesorería General de la Seguridad Social y tan solo lo hagan en Hacienda, declarando sus ingresos.  A pesar de ello, la “no obligación de darse de alta” es una cuestión controvertida que en ocasiones ha rechazado la propia Tesorería.
 


 

¿Y si necesito poder emitir factura por mis ingresos puntuales?

 
En estos años de crisis económica, muchas personas han visto el autoempleo como una salida a sus problemas laborales, ya que además te permite trabajar en algo que te gusta. Por otro lado, hay trabajadores que se han visto obligados a trabajar sin contrato laboral, de forma autónoma o freelance,  porque sus empresas no les daban de alta en la Seguridad Social, convirtiéndose en lo que se conoce como “los falsos autónomos”, una situación ilegal pero que lamentablemente es cada vez has frecuente.

En cualquier caso, puede surgir la necesidad de emitir una factura a los clientes por los trabajos realizados, aunque sean de forma esporádica y puntual.  

 

Las cooperativas de facturación o de trabajo asociado

 
Estas empresas permiten a las personas con pocos ingresos y poco volumen de trabajo facturar a través de ellas. Es decir, la cooperativa te da de alta y baja en la Seguridad Social sólo los días que trabajas. Para empezar a trabajar con ellas, lo primero que hay que hacer es hacerse socio, pagando una cuota. Su funcionamiento es así: en una de las situaciones de los ejemplos anteriores, la del músico: supongamos que va a actuar durante dos días en unas fiestas de un pueblo. La cooperativa le daría de alta el primer día que empiece a trabajar y al día siguiente le daría de baja. Por ese trabajo la cooperativa emite una factura al cliente (el que ha contratado al músico, en este caso) y éste paga a la cooperativa directamente que después le ingresa al trabajador la parte correspondiente; una vez que ha restado el IRPF, IVA y lo que se lleva la cooperativa por la gestión. Cada cooperativa tiene unas particularidades propias, por lo que además, te pueden cobrar por los seguros laborales u otros conceptos, pero en todo caso, hay que recordar que la responsabilidad del cumplimiento de las obligaciones legales en materia de tributación y cotizaciones a la Seguridad Social recaen siempre en el trabajador autónomo. Por el hecho de utilizar una cooperativa de facturación no queda exento de su responsabilidad.

A mediados de 2017 y según informaciones de distintos medios de comunicación, el Ministerio de Empleo a través de la Inspección de Trabajo inició una campaña de investigación sobre la actividad de las principales cooperativas de facturación, dado el crecimiento exponencial que estaban teniendo, tanto en afiliados como en facturación. Las propias asociaciones de autónomos y de cooperativas de trabajo asociado (que son distintas de las “cooperativas de facturación”) habían denunciado ya el uso indebido y los abusos que se estaban produciendo.

Estos abusos han sido reconocidos por los propios responsables de las cooperativas de facturación, que han detectado casos de autónomos con facturaciones muy elevadas que utilizaban el sistema para evitar el pago de las cuotas de Seguridad Social. En palabras de uno de los responsables de la principal cooperativa de facturación, este sistema no está pensado para autónomos que facturan mucho, sino para ‘freelances’ con trabajos puntuales, que en España están totalmente desprotegidos.

Cuando la Inspección de Trabajo detecta uno de estos casos, la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) da de alta de oficio al profesional en el régimen de autónomos y le reclama el pago de las cuotas no abonadas, más un recargo, desde que inició la actividad.

 

Cómo facturar trabajos marginales o actividades independientes

 
Si no te convencen las cooperativas de facturación, siempre que realices trabajos esporádicos puedes acogerte a la exención del alta en Seguridad Social por actividades marginales. No obstante, como tienes que darte de alta en Hacienda, o te informas de todo el papeleo que tienes que hacer para declarar el IVA de forma adecuada, o contratas los servicios de un asesor o gestoría, para que te asesoren y se encarguen ellos de los trámites.

Recuerda que de hacerlo así, tendrás que justificar que esa actividad no constituye tu medio de vida y que facturas de forma puntual. Para conocer mejor los límites sobre qué se considera medio de vida, es mejor buscar asesoría profesional.

 

Las Mutualidades de profesionales

 
Algunos profesionales, como médicos o abogados que trabajan como autónomos tampoco cotizan en el RETA, sino que lo hacen a través de mutualidades alternativas.

 

Conclusiones

A modo de conclusión, te ofrecemos los siguientes pasos para no perderte a la hora de empezar a facturar por tus primeros trabajos por cuenta propia:

  • Acude a la oficina correspondiente de la Tesorería General de la Seguridad Social y expón tu caso.
  • Lee el Decreto o2530/1970, que regula el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
  • Busca información en Internet sobre tu actividad concreta. Contacta con otros profesionales o autónomos del mismo sector y valora la posibilidad de buscar asesoramiento profesional.
  • Considera si según tus previsiones de actividad y facturación debes de darte de alta en el Régimen de Autónomos.
  • Si no te compensa darte de alta como autónomo valora si facturar a través de una cooperativa o como una actividad marginal. Pero recuerda que decidas lo que decidas debes cumplir con la normativa o te podrían sancionar.

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    Un artículo de la redacción de CPI

    Abogados, Graduados Sociales y redactores especialistas en derecho laboral.

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    1 comentario on “¿Cuándo es obligatorio darse de alta en autónomos?

    1. Saludos cordiales y enhorabuena por la web, tan necesaria además de interesante, y gracias de antemano por tomar en consideración mi consulta.
      Unas amigas y yo, todas en situación de desempleo, empezaremos a dar talleres de escritura e informática en nuestra comunidad. La actividad la realizaremos en locales prestados, aulas cedidas por el ayuntamiento… y hasta en centros de mayores. Las personas propietarias de esos locales quieren ayudarnos y no nos cobrarán nada por utilizar sus instalaciones, pero como ya hemos recibido solicitudes de futuros alumnos, que desean apuntarse a nuestros talleres, nos ha surgido la duda de cómo cobrarles, cómo informar a Hacienda de que estamos recibiendo un pago por las clases y qué deberíamos hacer, ¿darnos de alta como autónomas?, pero nuestros ingresos no creo que superen los 400€ al mes y eso si tenemos suerte. Lo que tampoco queremos es que nos multen.
      De nuevo, muchas gracias por atender mi consulta.

      Consulta de asesoramiento profesional (ref. 107705)

     

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